Juntas de alta compresión en shelters y refugios militares
Un fallo de estanqueidad de pocas micras en la junta perimetral de un shelter anula la sobrepresión del sistema de filtrado y deja a la tripulación expuesta a agentes químicos.
En un escenario bélico la supervivencia depende de mantener una presión interior positiva constante, tal como exige el pliego, y esa presión la sostiene el burlete perimetral. Cuando el burlete cede, falla todo lo demás.
Los elastómeros convencionales no aguantan. Bajo presiones de cierre altas sufren fatiga elástica y pierden rendimiento tras meses de estiba (almacenamiento prolongado) a temperaturas extremas. Una junta aplastada ya no sella, por buena que fuera la chapa que la rodea.
Por eso trabajamos la gama de siliconas de alta resiliencia BISCO® L3-XX40, un polímero microcelular de media densidad (465 kg/m³) que recupera su espesor original después de años de compresión extrema y mantiene el cierre durante toda la vida del equipo.
| Material de ingeniería | Densidad nominal | Deformación remanente (ASTM D1056) | Comportamiento en estiba prolongada |
|---|---|---|---|
| Silicona BISCO® L3-XX40 | 465 kg/m³ | < 5 % | Memoria elástica excelente a largo plazo |
| Poliuretano PORON® 4701-60 Very Firm | 240 kg/m³ | < 10 % (70 °C) | Soporte elástico firme y continuo |
| Caucho celular común (EPDM / neopreno) | 150 kg/m³ | > 40 % (colapso irreversible) | Fatiga acelerada y pérdida de estanqueidad |
El colapso por Compression Set en los burletes tradicionales
Las compuertas blindadas de los shelters de mando necesitan una fuerza de deflexión alta para contrarrestar la torsión que el transporte por terreno hostil transmite al bastidor.
Sometidas a ese cierre permanente, las juntas de caucho celular o neopreno se aplastan de forma definitiva. Es la deformación remanente por compresión, lo que el sector llama Compression Set. El material pierde su memoria dimensional, aparecen holguras microscópicas y por ahí se escapa el aire a presión.
Con las siliconas BISCO® esa fuerza de recuperación se mantiene constante entre -55 °C y +200 °C, con una memoria elástica superior al 95 % a lo largo del ciclo operativo según los ensayos ASTM D1056.
La junta montada en planta sigue sellando dos años después, en el desierto o a cuarenta bajo cero, sin necesidad de reajustar los cierres de cuña en zona de operaciones.
El motivo es físico. Las espumas de celda abierta apoyan su recuperación en el aire atrapado, que migra hasta que el material pierde su capacidad de recuperarse, mientras que en las siliconas BISCO® ese trabajo lo hace la propia red polimérica.

Outgassing, el enemigo silencioso de la optrónica
Las espumas expandidas por soplado químico arrastran residuos del proceso y liberan compuestos orgánicos volátiles dentro del habitáculo.
Esa desgasificación, u outgassing, genera vapores que se condensan sobre los racks de comunicaciones y empañan los sensores de visión térmica e infrarroja. En un shelter sin ventilación forzada, una junta mal elegida arruina la visión térmica antes que cualquier amenaza exterior.
Para eliminar ese riesgo procesamos las poliolefinas Plastazote® de Zotefoams, expandidas por inyección de nitrógeno puro y sin agentes químicos. Su celda cerrada y su inercia química impiden la absorción de humedad y la emisión de gases, así que las placas de circuitos integrados quedan protegidas frente a la corrosión por condensación ácida.
Cuando además hace falta firmeza mecánica extrema recurrimos a los poliuretanos PORON® 4701-60 Very Firm, que superan los ensayos de fogging bajo ISO 6452 y DIN 75201, de modo que ningún residuo volátil empaña las ópticas de puntería y guiado. No llevan plastificantes ni son corrosivos al metal.

El vector de fallo oculto en las uniones pegadas
El transporte táctico somete al shelter a vibración constante y a esfuerzos cortantes que fatigan cualquier punto de pegado.
Una junta perimetral hecha con tiras pegadas a inglete en las esquinas tiene una debilidad crítica, porque esos empalmes acaban cediendo bajo la torsión del bastidor. Por ahí entra el agente NBQ.
Lo resolvemos mecanizando juntas continuas de una sola pieza, sin empalmes, directamente desde plano CAD.
- Corte por chorro de agua fría CNC en dos y tres dimensiones. El agua a alta presión no genera calor, así que no funde ni altera las celdas del polímero.
- Tolerancia de ±0,3 mm en todo el recorrido perimetral.
- Sin empalmes vulnerables. Al no existir uniones ni adhesivos líquidos, toda la junta mantiene la misma densidad y el mismo comportamiento elástico, también en las esquinas.
Las suministramos como kits listos para montaje en línea, con la trazabilidad dimensional que exige el ensamblaje de compuertas tácticas.
Reacción al fuego para pliegos militares
Los pliegos internacionales son inflexibles con la propagación de llama y la emisión de humos en espacios confinados, donde un elastómero ordinario libera gases tóxicos y compromete la evacuación.
Las siliconas BISCO® cubren las clasificaciones más exigentes, con grados homologados bajo la norma de fuego ferroviaria europea EN 45545-2 en nivel de peligro HL3 para barrera acústica y sellado, además de la clasificación UL 94 V-0, autoextinguible y de baja opacidad de humo.
Cada vez más mesas de contratación de defensa aplican estos umbrales a cabinas y habitáculos cerrados.
Diseñamos el sellado que tu pliego exige
La fiabilidad de un sistema NBQ no admite compromisos y empieza por una decisión de material que muchos integradores resuelven demasiado tarde.
Envíanos los planos CAD de tu compuerta o bastidor y preparamos un estudio de viabilidad elástica perimetral sobre tu geometría, con selección de polímero, fuerza de deflexión y tolerancia de mecanizado.
La planta de ZFoam en Alfajarín (Zaragoza) está preparada para preseries y producción a gran escala con la trazabilidad que exigen las normas ISO 9001 e IATF 16949.
Contacta con nuestro equipo de ingeniería y diseñemos el sellado de tu proyecto.
Preguntas frecuentes sobre sellado NBQ
¿Por qué el Compression Set compromete la sobrepresión de un refugio táctico?
Una deformación remanente por encima del 40 % hace perder espesor elástico de forma definitiva y anula la sobrepresión del shelter. Al aplastarse el burlete aparecen holguras por las que se fuga el aire positivo.
La silicona BISCO® L3-XX40, con Compression Set inferior al 5 %, mantiene una presión de contacto uniforme y estanca, en línea con el criterio de diseño STANAG 4621 de la OTAN.
¿Cómo afecta el outgassing a los sistemas optrónicos del shelter?
Los volátiles de las espumas de soplado químico se condensan como película ácida sobre los lentes de las cámaras térmicas y corroen la electrónica de los racks, lo que reduce la visibilidad infrarroja en combate.
Las poliolefinas Plastazote® expandidas con nitrógeno no emiten esos compuestos y protegen sensores y circuitos.
¿Qué aporta el corte continuo CNC frente al pegado de juntas en esquinas?
Una junta de una sola pieza elimina las fisuras por fatiga de las uniones pegadas. El adhesivo crea un punto rígido vulnerable a la vibración del transporte militar.
El chorro de agua fría perfila el contorno exacto desde plano CAD y mantiene resiliencia y estanqueidad en todo el perímetro.






